Colectivizar la creación: cuidar el proceso interno, para después compartirnos.

Por Gabriela Aparicio, Janeth Piña, Jazmín Cato y Paloma Bonilla.

  1.                                

Cuando una se presenta como dramaturgista, hay una puesta en crisis de una misma. La autodefinición, análisis y síntesis de lo que es esta labor es diferente para cada cuerpo y experiencia. Es una labor tanto teórica como práctica. Una sabe que es dramaturgista hasta que lo es.

Históricamente, el dramaturgista surge como un curador de públicos, una mirada hacia la escena y el público, mucho más antigua que el director. Actualmente, se le concibe como una figura similar a un/a escritor/a fantasma…

Esta labor es un acto revolucionario, de locos. Está hecha para pensar la escena y no pensarla tanto. Es encontrar el vínculo entre la teoría, la práctica y la verdad de la obra, con un ojo en el público y otro en la escena.

Siempre he creído que la dramaturgia con un equipo de trabajo, y una obra se hace desde la ética y el amor, distinto a lo que se creería que es el acto romántico. Una dramaturgista se pregunta con qué público se está tratando, para quién se hace lo que se hace. Porque el público no es una masa poblacional. Son voces, experiencias, comunidades e historias que cambian según sus circunstancias. Contemplar entonces para quién se hace, lo que se hace, es un acto de amor. 

Querer ser dramaturgista vino desde la necesidad de pensar en que la escena tiene que salirse de vez en cuando de sí misma, y verse desde afuera, cuestionarse, deconstruirse y atreverse a decir las preguntas incómodas. Por eso no hay respuestas fijas sobre lo que es esta labor, algunas somos asesoras, traductoras, analistas, especialistas en tema, relatoras,  productoras de impacto, voces amigas, consejeras y a veces… Sólo somos un susurro. 

Una persona se encuentra sola con un deseo hasta que alguien apuesta por ello, así inició Expedición: en busca del/la dramaturgista en México 

entonces la Literary Managers and Dramaturgs of the Americas, LMDA llegó para dar el voto de confianza y el mecenazgo. 

La palabra expedición nos remite a viaje,  este proyecto es un viaje metafórico porque investigar es viajar, encontrar, moverse, redireccionar, descubrir y compartir. 

Las expediciones forman equipos para ir en búsqueda de algo, a ésta le interesaba investigar a las y los dramaturgistas mexicanxs. Todas las expediciones inician en la individualidad, pero al final los hallazgos y ganancias son compartidos.  

En el camino nos hemos encontrado con diferentes personas que se han sumado a este viaje. Al final solo estamos Gabriela, Paloma, Piña y Jazmín para construir.

 ¿Un grupo de dramaturgistas?

Reuniones. Cafés. Búsquedas. Encuentros. Creativos. Públicos. Mapas. Plumones. Lecturas. Cactus. Ciudad. Espejo. Libreta. 

Como expedicionarias construimos un terreno en común para andar juntas desde nuestras divergencias.

¿Cuál es nuestra labor?

¿Cuál es nuestra imagen?

¿Cómo existe?  ¿aquí, en México, qué hay?

¿Podríamos recopilar una memoria de las dramaturgistas de la escena mexicana contemporánea? 

¿Cómo vamos a hacer todo esto tangible?

Y entonces nos pusimos a crear 

un taller, una serie de podcast, una pieza fotográfica, diálogos  y escrituras 

permanecemos en un panorama de incertidumbre, y seguimos confrontando ese viejo mito de que nadie sabe qué hacen las y los dramaturgistas en México.  

                                                ¿Qué es y qué hace un/a dramaturgista?

      ¿Qué grupos colaboran con este/a colaborador/a y qué experiencias han tenido?

                         ¿En qué procesos de producción existe?

¿Quién asume este rol para trabajar, si hay instituciones, escuelas interesadas en 

su desarrollo, y si éstas reconocen a la figura?

    mediadora

¿Qué acontecimientos se generan cuando trabajamos con una persona que se encarga de acompañar los procesos creativos y diseñar caminos para profundizar? 

¿Cómo voy a trasladar, cómo voy a ser puente, cómo conversamos para conocer un contexto, cómo está impactando la escena en términos de presente, versiones que dialogarán * con nuestro tiempo y nuestra audiencia?

público

                                      ¿Cómo dar a conocer nuestra labor con el espectador?

¿Aparecemos en el programa de mano, en los tabuladores, cuánto pedirías tú por tu trabajo de dramaturgista, o por cualquier aporte que contribuya a un proceso creativo? 

¿Cómo hacer dramaturgia? ¿es contextual, porque las formas de producción y de investigación cambian temporal y territorialmente?

¿Pensamiento práctico?

ser dramaturgista implica romper con los modelos de producción hegemónicos donde el único que investigaba era el director, si hay algo que nos gusta hacer las dramaturgistas es colectivizar la creación, colectivizar la investigación, apelando  siempre al otrx, al que mira. 

¿Qué es lo que quieres que haga?

Persistencia                                            Resiliencia

                                 Paciencia

                                                               Capacidad de adaptación de una crisis

¿Cómo producen las y los dramaturgistas en los procesos actuales culturales? 

¿Cuál es el futuro de las dramaturgistas en este país?

¿Quién tiene un/a dramaturgista en su equipo es porque sabe escuchar?

                           vínculo

                 ¿Por qué decidiste ser dramaturgista?

conexión              

                      creación          cómplice

                                                                      Voz

   ***ver el proceso de la pieza, a qué público nos acercamos, es, qué le vamos a decir… no es uniforme, cuidado del lenguaje y afectos, colaborativo,     

  1.                 

Construimos un grupo de mujeres dramaturgistas jóvenes, un espacio para poner a prueba lo que quisiéramos, desde el pensamiento, cuerpo, escritura hasta lo digital. Al inicio teníamos el deseo de compartir y hacer más cercana a lxs otrxs nuestra profesión. Debido a la pandemia tuvimos que cerrar el proceso y entonces nos enfocamos en nosotras.

Estábamos ahí, intentando mirar hacia afuera y en ello nos descubrimos a nosotras mismas. Cada una con su forma particular de investigar y crear. No hay estereotipos, somos diferentes y eso nos hace únicas. 

Durante las sesiones era enriquecedor conocer la mirada de la otra. Llegaron muchas ideas y con ello muchos objetos, cada uno comenzó a revelarnos cómo y qué éramos.   Investigar es abrir mundos.

Jazmín anota en su libreta negra, dibuja el proceso. Regresamos a ella porque en sus notas hay estructuras sólidas para nuestra organización. 

Paloma siempre lleva sus plumones que iluminan y ayudan a encauzar el panorama. 

Los objetos de Piña son muy particulares: un cactus y un espejo. Con éstos entendimos que metáfora y cuerpo son necesarias en nuestras búsquedas. 

Gabriela toma café. Cada taza es su forma de anotar, de hilar ideas, en ello se encuentra el constante diálogo. En este objeto nos reflejamos todas pues es un acto de comunidad y de compartir.

Somos lo que hacemos, pero también los objetos con los que hacemos.

Ahora no solo pensamos en la necesidad de mostrarle al mundo nuestra profesión, reconocemos Expedición como un proceso que reafirmo nuestro deseo de ser dramaturgistas. 

A veces, solo se nos mira como máquinas que producimos conocimiento, somos cuerpos que dudan y se equivocan. Este rol es un acto generoso, pues se le suele asociar la tarea de acompañar el proceso, y entonces nos preguntamos:

 ¿Quién cuida de nosotras? 

¿Con quién dialogamos nuestros procesos?

¿Si la dramaturgista es la mediadora / terapeuta de los procesos. quién la acompaña en su camino?

Pensamos en la urgencia de crear espacios para experimentar esta labor, para ponerla a prueba, que se perciba nuestra labor como creativa, pero sobre todo comprendimos la importancia de generar vínculos con voces jóvenes que detonen experiencias para emprender nuevos momentos. 

Aprendimos el valor de la comunidad, de cuidar nuestros procesos para después compartirnos.

Acompañar. Dudar.Crisis.

Seguridad.

:::::::::::::::::::::::::::::::

Esta publicación forma parte del proyecto ¡Se armó el Argot con las Medeas!, el cual cuenta con el apoyo del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales (SACPC) en la categoría de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales (FONCA)

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: